
La cefalea es un término médico que se utiliza para describir el dolor o malestar localizado en la cabeza.
Es una afección común que puede afectar a personas de todas las edades, incluyendo a los niños y adolescentes.
Se estima que entre el 40-60% de los niños ha presentado episodios de cefalea, cifra que aumenta hasta el 80% cuando nos referimos a la población adolescente.
Aunque en la mayoría de los casos la cefalea no es indicativa de una condición grave, es fundamental comprender sus características, causas y signos de alarma para poder manejarla de manera adecuada.
Contenidos
Cefalea en la población infantil y adolescente
Como neuropediatra, atiendo en consulta a muchos niños con cefalea, y sé la angustia que genera en los padres escuchar repetidamente la misma queja.
Además, cuando nos referimos a la población infantil, es importante reconocer que los niños pueden tener dificultades para expresar y describir el dolor de cabeza de manera precisa.
Pueden utilizar términos vagos o describir la sensación de manera diferente a los adultos. Por lo tanto, es necesario estar atentos a los cambios en el comportamiento u otros síntomas asociados que puedan aparecer.
También es importante tener en cuenta que la cefalea puede tener un impacto significativo en la calidad de vida de los niños, y sus familias.
En algunos casos, puede afectar su rendimiento escolar, su participación en actividades sociales y su bienestar emocional.
Causas de dolor de cabeza
La cefalea puede tener diversas causas, y comprender los factores desencadenantes es fundamental para su manejo adecuado.
En algunos casos, la causa exacta puede ser difícil de determinar. Pero se han identificado varios factores que pueden contribuir a la aparición del dolor de cabeza en la población pediátrica.
A continuación, se mencionan algunas de las posibles causas:
- Factores genéticos: Existe evidencia de que la predisposición genética puede desempeñar un papel en el desarrollo de ciertos tipos de cefalea, como la migraña. Si uno o ambos padres sufren de migraña, es más probable que un niño desarrolle esta condición.
- Trastornos vasculares: Algunas formas de cefalea, como la migraña, están asociadas con cambios en el flujo sanguíneo y la función vascular en el cerebro. Los cambios en la dilatación y constricción de los vasos sanguíneos cerebrales pueden desencadenar el dolor de cabeza en estos casos.
- Factores desencadenantes ambientales: En muchos casos, la cefalea en niños puede estar relacionada con factores desencadenantes ambientales, como el estrés o la falta de sueño.
Tipos de cefalea
La cefalea se clasifica en diferentes tipos, y cada uno de ellos tiene características distintivas.
Algunos de los tipos de cefalea más comunes en niños incluyen:
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Cefalea tensional
Es el tipo más frecuente y se caracteriza por un dolor leve o moderado en ambos lados de la cabeza, a menudo descrito como una presión.
Por lo general, no se acompaña de síntomas adicionales, como náuseas o vómitos.
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Cefalea migrañosa o migraña
La migraña en niños puede presentarse de manera similar a la migraña en adultos.
Se caracteriza por un dolor intenso y pulsátil, generalmente en un lado de la cabeza, aunque puede afectar ambos lados en algunos casos.
Los síntomas adicionales pueden incluir náuseas, vómitos, sensibilidad a la luz y al sonido, y a veces, aura visual (alteraciones visuales transitorias) próxima al inicio del dolor.
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Cefalea en racimos
Este tipo de cefalea es raro en niños, pero puede presentarse en la adolescencia.
Se caracteriza por episodios intensos de dolor unilateral en la cabeza, generalmente alrededor del ojo. Los episodios suelen durar entre 15 minutos y 3 horas. Pueden ocurrir varias veces al día durante semanas o meses, seguidos de períodos sin dolor.
Otros síntomas asociados pueden incluir enrojecimiento o lagrimeo del ojo afectado, congestión nasal y sudoración facial.
Otros tipos de cefalea
Es importante destacar que existen otros tipos de cefalea menos comunes que también pueden afectar a los niños. Algunos ejemplos son la cefalea por medicamentos, la cefalea post-traumática y la cefaleas secundaria a otras condiciones médicas.
En función del tipo y causa de la cefalea, cambiará el enfoque del diagnóstico y tratamiento.
Signos de alarma de cefalea en niños y adolescentes
Si tu hijo experimenta cefaleas, es importante estar atento a ciertos signos de alarma que podrían indicar la necesidad de una evaluación médica inmediata.
Estos signos de alarma pueden indicar la presencia de una condición subyacente más grave.
A continuación, se presentan los signos de alarma más importante que tienes que vigilar:
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Cambios en el patrón de dolor de cabeza
Presta atención a cualquier cambio significativo en la frecuencia, intensidad, duración o localización de los dolores de cabeza de su hijo. Por ejemplo, si el dolor de cabeza se vuelve más frecuente, más intenso o más incapacitante.
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Síntomas neurológicos nuevos o progresivos
Vigila la aparición de síntomas neurológicos nuevos o que empeoran con el tiempo.
Estos pueden incluir debilidad en un lado del cuerpo, dificultades para caminar o mantener el equilibrio, pérdida de la visión, cambios en el habla, confusión, convulsiones o desmayos. Estos síntomas pueden ser indicativos de un problema neurológico subyacente que requiere evaluación y tratamiento.
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Cefalea asociada a traumatismo craneal
Si tu hijo ha sufrido un golpe en la cabeza y posteriormente presenta dolores de cabeza persistentes, vómitos repetidos, cambios en el comportamiento, somnolencia excesiva o cualquier otro síntoma preocupante, busca atención médica de forma urgente.
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Empeoramiento progresivo de los síntomas
Cuando los dolores de cabeza de tu hijo/a empeoran gradualmente en términos de frecuencia, intensidad o impacto en la vida diaria, es importante buscar una evaluación médica.
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Historia familiar de condiciones neurológicas
Si hay antecedentes familiares de migrañas, trastornos neurológicos o condiciones graves relacionadas con dolores de cabeza, es importante informar a su médico. Algunas cefaleas pueden tener un componente genético y es relevante considerarlo al evaluar y tratar a su hijo.
Recuerda que este artículo es informativo y no reemplaza la consulta médica. Si tienes alguna preocupación sobre los dolores de cabeza de tu hijo/a, es mejor buscar la opinión de un médico especializado para conseguir un diagnóstico preciso, y un tratamiento adecuado.
¿Cómo se realiza el diagnóstico de cefalea?
La evaluación cuidadosa es fundamental para descartar posibles causas subyacentes y determinar el tipo específico de cefalea que afecta al niño/a.
A continuación, se describen los pasos más habituales en el proceso de diagnóstico de la cefalea en la infancia:
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Historia clínica
El médico recogerá información detallada sobre los síntomas, la frecuencia y la duración de las cefaleas, así como sobre cualquier factor desencadenante o de alivio. También se explorarán antecedentes médicos y familiares relevantes, incluyendo la historia de cefalea en los padres u otros familiares cercanos.
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Examen físico
El médico realizará un examen físico completo para evaluar el estado general de salud del niño/a y descartar cualquier anomalía o signo de alarma. Se prestará atención especial a la cabeza, el cuello y el sistema nervioso (mediante la realización de una exploración neurológica completa), para detectar cualquier hallazgo anormal.
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Diario de cefalea
En algunos casos, se puede solicitar a los padres o al niño que lleven un diario de cefalea. Esto implica registrar los episodios de dolor de cabeza, los posibles factores desencadenantes, la duración, la intensidad y cualquier síntoma adicional. Un diario de cefalea puede proporcionar información valiosa para el diagnóstico y el plan de tratamiento.
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Pruebas complementarias
En la mayoría de los casos, no se requieren pruebas adicionales para diagnosticar la cefalea en niños, especialmente cuando los síntomas son típicos y no hay signos de alarma. Sin embargo, en casos atípicos o cuando existen preocupaciones específicas, el médico puede solicitar pruebas como análisis de sangre, resonancia magnética o tomografía computarizada para descartar otras causas subyacentes.
Es importante destacar que el diagnóstico de la cefalea en niños/as se puede realizar por un proceso de exclusión. Esto significa que se deben descartar otras condiciones médicas que pueden presentar síntomas similares.
Esto se debe a la importancia de identificar cualquier causa subyacente tratable, o cualquier signo de alarma que pueda requerir una intervención médica urgente.
¿Cuál es el tratamiento de la cefalea?
El tratamiento de los dolores de cabeza en niños puede variar dependiendo del tipo de cefalea y la gravedad de los síntomas.
Es importante tener en cuenta que el objetivo del tratamiento es aliviar el dolor, reducir la frecuencia y la intensidad de los episodios, así como mejorar la calidad de vida del niño.
A continuación, se describen algunas opciones de tratamiento comunes para los dolores de cabeza en niños:
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Educación y manejo del estilo de vida
Es fundamental educar al niño/a y a los padres sobre los factores desencadenantes de la cefalea, y cómo evitarlos.
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Terapia farmacológica
En algunos casos, se pueden utilizar medicamentos para el tratamiento agudo de los dolores de cabeza en niños/as.
La elección del medicamento dependerá del tipo de cefalea y la edad del niño/a. Sin embargo, es importante seguir las indicaciones del médico y no abusar de los analgésicos.
En casos de cefalea recurrente o crónica, el médico puede recomendar un tratamiento preventivo para reducir la frecuencia y la gravedad de los episodios de cefalea.
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Terapia no farmacológica
Para muchos niños, las terapias no farmacológicas pueden ser eficaces en el manejo de algunos dolores de cabeza (relajación, terapia cognitivo-conductual, etc).
Conclusión
La cefalea es un problema común en la población infantil y adolescente, que puede tener un impacto significativo en la calidad de vida de los niños/as que la experimentan.
Es importante recordar que cada niño es único y puede experimentar la cefalea de manera diferente. Algunos pueden tener episodios ocasionales y leves, mientras que otros pueden presentar cefaleas recurrentes y más intensas.
Es esencial estar atentos a los signos de alarma, como cambios en el patrón de dolor de cabeza, la aparición de síntomas neurológicos nuevos o el empeoramiento progresivo de los ya existentes.
Por ello, si tu hijo/a presenta cefaleas recurrentes o persistentes, o con algún síntoma de alarma, es fundamental buscar la opinión de un especialista en Neuropediatría, para un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado.





